Feliz Navida
Carta del seminario
12/29/20254 min leer




Queridísimos amigos y benefactores en la fe:
Con esta carta deseamos anunciarles con alegría la Buena Noticia: hoy, una vez más, el Verbo se hace carne, el Hijo de Dios se entrega a la humanidad. Les deseamos que esta Santa Navidad sea para ustedes, y para cada uno de nosotros, un encuentro personal con Cristo Salvador, fuente de gracia, de esperanza y de vida nueva.
Mientras el mundo se reviste de luz y de fiesta, nosotros nos encontramos inmersos en la incertidumbre. La presencia del movimiento AFC/M23 en las provincias de Kivu Norte y Kivu Sur, donde también se encuentra nuestro seminario, proyecta una sombra de incertidumbre sobre este tiempo que debería estar lleno del amor de Dios por la humanidad. Muchos se preguntan dónde está ese Dios que, por amor, se hizo hombre. Frente a la absurdidad de la guerra y a sus consecuencias, no es fácil encontrar una respuesta. Vivimos en una realidad contradictoria que, a los ojos del mundo, parece casi absurda: desde enero nada funciona como antes, los bancos están cerrados, conducimos sin licencia ni seguro, y muchos viven al día…
Se esperaba un regreso más rápido a la normalidad, pero, por lo que se percibe, será necesario tener aún paciencia; esta precariedad nos invita a poner nuestra confianza no en el hombre, sino en la misericordia de Dios, que hasta ahora nunca nos ha abandonado. Vuelven a nuestra mente las palabras del papa Benedicto XVI pronunciadas en la Navidad de 2005:
«En Navidad, el Todopoderoso se hace niño y pide ayuda y protección. Su manera de ser Dios pone en crisis nuestra manera de ser hombres; su llamar a nuestras puertas nos interpela, interpela nuestra libertad y nos pide revisar nuestra relación con la vida y nuestra manera de concebirla».
Y es exactamente así: comprendemos que, sin la luz de Cristo, todo pensamiento humano se detiene ante la fragilidad de la paz. Así como el Señor se encarnó en una historia y en un lugar marcados por el miedo y la opresión, también nosotros vivimos este tiempo esperando un cambio. El mundo debe redescubrir el sentido profundo de ser hombres, hijos de Dios, sin dejarse aturdir por el consumismo.
Sin embargo, no faltan signos de esperanza que nos recuerdan que Dios continúa actuando en la historia. El 19 de marzo, en la solemnidad de San José, participamos en la ordenación sacerdotal de Davi, un joven brasileño, y de Samuele, un joven italiano, junto con otros once diáconos de la diócesis de Goma. Doce personas, entre familiares y hermanos de comunidad, llegaron desde Italia y Brasil para estar presentes en este acontecimiento. Su valentía al viajar hasta Goma en el período posterior al conflicto nos consoló profundamente.
Luego, en el mes de agosto, organizamos la peregrinación de los jóvenes de Goma al santuario mariano de Kibeho, en Ruanda, ya que a ningún congoleño se le concedió el visado para Italia, necesario para participar en el Jubileo de los Jóvenes en Roma con el papa León XIV. En la víspera de la partida estaban inscritos apenas unos ochenta jóvenes, pero a la mañana siguiente partimos con 315 jovenes. Es impresionante la extraordinaria capacidad de adaptación que se encuentra aquí: en pocas horas logramos sin dificultad conseguir autobuses, comida y alojamiento para todos, un resultado que en otros lugares sería impensable.
Después de la peregrinación, aprovechando este tiempo en el que muchas personas han perdido la esperanza y el sentido de la vida, renunciamos a nuestras vacaciones de verano para evangelizar en las parroquias de Goma. Tras las catequesis nacieron diez comunidades llenas de jóvenes y familias que buscan una respuesta al sufrimiento de este tiempo. El trabajo es grande, pero ser testigos de la obra del Señor nos recompensa de todo esfuerzo.
Por eso, queridísimos amigos y benefactores, con esta pequeña carta queremos hacerlos partícipes de las gracias que el Señor nos concede a pesar de nuestra precariedad.
Gracias por su ayuda, gracias por su participación en la obra de evangelización que ustedes también realizan junto con nosotros, a través de sus donaciones y oraciones. Cada día, en nuestras celebraciones, los recordamos y oramos por cada uno de ustedes.
La paz del Señor.
¡Feliz Navidad y Próspero Año Nuevo!
De parte de los formadores, los seminaristas y los hermanos en misión, P. Riccardo
Para ayudarnos
Desde Italia y Europa:
Asociación: S. Benedetto Giuseppe Labre Prima
IBAN: IT 40 V 01030 03250 000063497151
BIC/SWIFT: PASCITM1Z70
Concepto: Donación a favor del Seminario Redemptoris Mater de Goma (R.D. del Congo)
Desde el resto del mundo:
Titular de la cuenta: DIÓCESIS DE GOMA / GRAN SEMINARIO INTERNACIONAL REDEMPTORIS MATER
Número de cuenta: 00018005288200000484045
Código SWIFT: BCDCCDKI
Desde la República Democrática del Congo
AirtelMoney: +243 973 590 381
OrangeMoney: +243 896 313 600
M-Pesa: 080 004 433 76
Padre Samuele e Padre Davi in casulla durante la primera misa en el seminario
El seminario completo junto a los hermanos y hermanas en mision
Los Jovenes de goma en la peregrinación a Kibeho
Redemptoris Mater Diocesan Missionary Seminary of Goma 946V+486, Goma, Congo - Kinshasa
